jueves, 11 de marzo de 2010

Los caballeros templarios



A mediados del siglo XII en Jerusalén, en el año 1118 bajo el reinado de Balduino I, llegaron 9 hombres entre quienes se encontraba Godofredo de Saint-Audemar, a quien podríamos decir que era segundo al mando ya que se encontraban lidereados por el francés Hugo de Payns, quien había crecido bajo una sólida educación cristiana y un hábil manejo de las armas. Llegaron a Jerusalén para proteger a los peregrinos que llegaban desde Europa a tierra santa, sin embargo, de esa misión nació la orden que sería una poderosa fuerza militar y económica no solo de los cruzados sino de toda Europa, y que habría de despertar tantos pensamientos acerca de los misterios que encierra su historia.
Tales misterios como la adoración a una "Figura bafomética" (de aspecto horrible, barbuda y con cuernos) la cuál algunos dicen que era la cabeza de Juan Bautista, mientras que otros dicen que era una especie de símbolo mágico que podría compararse con un dios, más adelante será explicado con más detalle este tema, sin embargo cabe resaltar que en los cargos contra ellos el que tenía mayor peso era el de la adoración a la temible figura, que era interpretada erróneamente por los inquisidores como la figura del diablo.
Cuando el rey Balduino I los recibió en Jerusalén, les dijo que podían acomodarse y vivir en una parte de su palacio sobre las caballerizas del templo de salomón. Y de ahí el nombre de caballeros templarios. Algunos especulan que fue precisamente en esa localización donde encontraron el santo grial, que dicho sea de paso, nadie sabe qué es exactamente. Aunque se cree que es un caliz dorado. En un principio los 9 hombres se hicieron llamar "los pobres soldados de cristo" y luego fue fundada la orden de los caballeros templarios, debido talvez más a que la gente en Jerusalén los asociaba más con el templo del rey salomón que con el nombre con el que fue fundada la orden en un principio, aunque no hay que olvidar que no era oficialmente aceptada por el vaticano, esto fue aceptado hasta el concilio de troyes, como se explica más adelante. La tarea más importante de esta orden en sus inicios era proteger a los cristianos que viajaban principalmente en el peligroso camino que conecta al puerto de Jaffa con Jerusalén. Cabe recalcar que durante los primeros 9 años de la orden no admitieron ningún otro adepto, se presume, a causa de que se encontraban realizando excavaciones secretas en busca del arca de la alianza o del santo grial, no hay un consenso acerca de qué era lo que tenían en su poder.

3º cruzada cristiana

Convocada por el papa Gregorio VII para reconquistar Jerusalén, que había sido tomada por el sultán Saladino (1187), se inició en la ciudad alemana de Ratisbona (11 de mayo de 1189) desde donde salió Federico I Barbarroja al mando del mayor y mejor de los ejércitos organizados hasta entonces. Con un avance lento y prudente en mayo de 1190 consiguió llegar a Asia Menor, donde enseguida venció a los turcos en la batalla de Iconio. El 10 de junio el emperador murió de un corte de digestión al atravesar el río Salef y su ejército se dispersó. En julio Ricardo Corazón de León y Felipe II Augusto, salieron juntos desde Vézelay hacia Tierra Santa. Ricardo fue a Marsella y luego a Chipre; Felipe II Augusto avanzó por la costa italiana y desembarcó el 30 de abril de 1191 en Acre, ciudad que se rindió el 12 de julio. En Acre murió la mitad de los cruzados. Desesperados por la duración del asedio y el hambre, 10.000 cruzados asaltaron la ciudad con gran falta de coordinación y resultaron masacrados. Sus cuerpos, amontonados junto a las murallas, se descompusieron y originaron epidemias que hicieron estragos. Tras la toma de Acre, Felipe II Augusto regresó enfermo a Francia. Quince días después de la rendición de Acre, como Saladino no había hecho efectivo el pago de una cantidad estipulada en la capitulación de la ciudad, Corazón de León mandó a decapitar a 2.700 musulmanes. A finales de 1191, cuando se encontraba a 20 Km de Jerusalén, recibió noticias de los problemas que causaba su hermano Juan sin Tierra y de que Felipe II Augusto amenazaba las fronteras de su país. El 3 de septiembre de 1192, Saladino y Corazón de León firmaron la tregua. En ella se estipulaba que los cristianos conservarían la franja costera que iba desde Tiro hasta Jaffa y sería libre la entrada de peregrinos cristianos en Jerusalén, igual que a los musulmanes se les permitía el acceso a las mezquitas de La Meca por territorios cristianos.

1º cruzada cristiana

El 27 de noviembre de 1095, último día del concilio de Clermont, Alvernia, Urbano II proclama la Primera Cruzada. La medida para resolver el problema de la seguridad de Tierra Santa tenía un dudoso sentido cristiano. Con la cruzada el papado tiene a sus órdenes la fuerza de los ejércitos al mismo tiempo que los libera del poder de los príncipes laicos. La última parte de la ceremonia en que son armados los caballeros insta a la defensa de la causa de San Pedro. Urbano II recuerda la desgracia de los cristianos de Oriente y conjura a los cristianos de Occidente a cesar en sus luchas fratricidas, a unirse para combatir a los paganos y a liberar a los hermanos de Oriente. Se cuenta que los caballeros que oyeron la exhortación papal cortaron unos paños rojos en forma de cruz y se los colgaron en el pecho como signo de que querían participar en la expedición que proponía Urbano II. Esta idea de socorro cristiano se había llevado a la práctica unos años antes (1064) cuando un pequeño y espontáneo grupo de expedicionarios del sur de Francia conquistó la ciudad de Barbastro (Huesca) en una campaña de ayuda a cristianos españoles.
"Quienes lucharon antes en guerras privadas entre fieles, que combatan ahora contra los infieles y alcancen la victoria en una guerra que ya debía haber comenzado; que quienes hasta ayer fueron bandidos se hagan soldados; que los que antes combatieron a sus hermanos luchen contra los bárbaros" Urbano II. Concilio de Clermont-Ferrand
"Comprometeos ya desde ahora; que los guerreros solucionen ya sus asuntos y reúnan todo lo que haga falta para hacer frente a sus gastos; cuando acabe el invierno y llegue la primavera, que se pongan en movimiento, alegremente, para tomar el camino bajo la guía del Señor". "El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame" (Mateo 16,24). (Citado por Urbano II)
El entusiasmo dio lugar a una improvisada cruzada popular que fue masacrada. Más salvaje fue el exterminio de musulmanes y judíos tras la
toma de Jerusalén por los cristianos. Cuando los francos con Hugo de Vermandois a la cabeza, llegan a Roma, encuentran a Urbano II luchando encarnizadamente contra el antipapa Guiberto. Hugo recibe el estandarte papal para representarlo civilmente en la cruzada. Alejo Comneno estaba perdiendo su imperio, rodeado de lujo y riqueza. Es descrito por los cronistas occidentales como un príncipe pérfido y cruel. Mandó a apresar a Hugo de Vermandois y al vizconde de Melún como garantía que limitase las fechorías de los occidentales. Godofredo de Bouillón reaccionó arrasando las tierras por las que pasaba hasta que Alejo desplegó toda clase de regalos sobre los visitantes para mejorar las tensas relaciones. Con la entrada a la ciudad cercada de Nicea los cristianos obtienen su primera victoria. El sultán Kilij Arslan estaba ausente reclutando el ejército que volvería a ser derrotado tras su ataque a los cristianos en el valle del Gorgoni (1 julio 1097). El ambicioso Balduino se hace con el poder de la ciudad de Edesa, capital de Mesopotamia. Hasta entonces estaba regida por el príncipe griego Thoros, legado de Alejo, tributario de sarracenos y asediado por tribus turcas. Edesa permaneció largo tiempo como importante baluarte cristiano. Antioquía contaba con potentes defensas (12 km de murallas y 360 fuertes torres) y estaba gobernada por emir turcomano Yaghi-Siyan. Cayó el 2 de junio de 1098 tras la vergonzosa huída del emir y la traición de Faruz, defensor armenio de una torre. Mientras los cristianos se reponían en Antioquía el visir fatimita de Egipto, Al-Afdal aprovechó la derrota del emir de Mosul Kerbogá para intentar dominar Palestina. Los fatimitas se hicieron con Jerusalén tras un asedio contra los turcos que duró mes y medio. Durante un afortunado ataque cristiano una torre móvil de construcción genovesa permitió un decisivo acceso al interior de las murallas.
La primera cruzada fue la única que triunfó de las ocho que hubo a lo largo de dos siglos. El agraciado despropósito logístico duró tres años, empleados en la toma de Nicea, Antioquía y Jerusalén, logros a los que ayudó la división interna del enemigo musulmán. El gran desconocimiento geográfico del peregrino (cruzado es neologismo) hizo que se embarcara ingenuamente en un viaje de proporciones que excedían a su imaginación.

Las cruzadas cristianas

1º cruzada en el año 1095
2º cruzada en el año 1145
3º cruzada en el año 1175
4º cruzada en el año 1199
5º cruzada en el año 1213
6º cruzada en el año 1228
7º cruzada en el año 1244
8º cruzada en el año 1269